Los científicos nos han revelado muchos secretos sobre, nuestro mundo, los seres vivos y la Naturaleza. Gracias a que primero han aprendido mucho estudiando las obras divinas. Hay incluso una rama de la ingeniería, la BIOMIMÉTICA, que tiene por finalidad imitar los diseños del mundo natural. La creencia en la evolución ha conducido a muchas personas sinceras a concluir que su existencia carece de auténtica finalidad.
Salmo 104: 24 dice: "¡Cuántas son tus obras, oh Jehová! Con sabiduría las has hecho todas. La tierra está llena de tus producciones". En efecto, la sabiduría divina se percibe con claridad en las relaciones existentes entre los millones de seres vivos, como las plantas, las bacterias, los insectos y otros animales, que conforman la complejísima red de la vida.
Nosotros también deberíamos observar la creación y meditar sobre ella. Por ejemplo, pudiéramos 'levantar los ojos a lo alto' y preguntar: "¿Quién ha creado estas cosas?" (Isaías 40: 26)
"Pregunta, por favor, a las criaturas aladas de los cielos, y ellas te informarán la misma mano de Jehová ha efectuado esto." (Job12:7-9)
Los inventos modernos de la ciencia son un reflejo, una copia de los originales que se encuentran en la Naturaleza y que ésta muestra las cualidades invisibles de Dios (Romanos 1: 20)
¿Qué opina usted? ¿Qué explicación encaja mejor con la exactitud que se observa en la Naturaleza: un diseño con propósito, o un proceso aleatorio?