#Seremos
#IsmaelSerrano
#Fahrenheit451
RR.SS:
https://www.ismaelserrano.com/
/ serranoismael
/ ismaelserranomusica
/ serranoismael
/ @ismaelserranooficial
https://open.spotify.com/artist/4eyF2...
/ ismael-serrano
https://music.amazon.es/artists/B0094...
DESCRIPCIÓN:
Así suena esta cumbia madrileña, incluida en mi próximo disco. La canción denuncia la posibilidad distópica de la que nos alertó Bradbury.
Con lo que no contaba el viejo Ray es con la aparición de internet y sus redes, tejiendo sus telas de araña, alumbrando estos días con el fuego de sus pantallas, alimentado por aquellos que, a la manera de los bomberos de la novela, pretenden convertir en cenizas nuestras ilusiones y nuestro futuro.
No hacía falta quemar los libros, bastaba con sepultarlos bajo montones de espejismos y mentiras, más poderosas que un lanzallamas, bulos como granadas incendiarias, que alcanzan temperaturas superiores a los 451 grados Fahrenheit, la temperatura a la que arde el papel.
Por suerte, tal y como nos dice la canción, siempre hay alguien tratando de salvar algún poema de entre las llamas, guardándolo en su memoria como los personajes de la novela, para recitarlo al calor de alguna hoguera, para recordar así a los hombres y mujeres que algún día seremos.
LETRA:
Arde el papel,
la llama sale de la pantalla
y los bomberos saludan desde el televisor.
En la pared
bailan las sombras. Vuelan pavesas.
Un nuevo drama para animar la programación.
Vuelta a empezar.
Un nuevo bulo congela el mundo.
Golpe de estado y risa enlatada en el matinal.
Hoy la verdad
es accesoria. Una buena historia
no necesita ninguna dosis de realidad.
Fahrenheit 451.
Señales de humo en tu boca herida.
Hoy la red es tierra quemada
y avanza la nada en mundo fantasía.
Y bajo la tormenta
tu voz tapando el ruido,
salvando los poemas,
los versos de algún libro.
Arde internet. Salva tu vida.
Una estampida portando antorchas
busca razones donde no hay.
Echa a correr.
Los libros arden y el disparate
se normaliza. La fiel audiencia
aplaude en “prime time”.
Vuelta a empezar,
un nuevo día en el que la vida
se nos ha ido buscando una quimera virtual.
Navegarás un mar oscuro
y será duro diferenciar
entre el espejismo y la realidad.
Fahrenheit 451.
Señales de humo, arde mi cabeza.
Veo, a mis pies, rotos los cristales.
Nada que no tape una gran bandera.
Tras las conspiraciones,
sólo niebla y griterío
para no encontrar razones,
para no hallar el camino.
Fahrenheit 451.
Señales de humo en tu boca herida.
Hoy la red es tierra quemada
y avanza la nada en mundo fantasía.
Fahrenheit 451.
Señales de humo, escucha mi voz.
¡Hay que ver!, profetas del odio.
Es un buen negocio repartir rencor.
Y, bajo la tormenta,
bailando tus latidos,
salvando los poemas,
los versos de algún libro.
bailando tus latidos,
salvando los poemas,
los versos de algún libro.