Año de fabricación: 1969.
Tipo de cambio: Manual. Equipado con ruedas y tapacubos originales Seat.
Motor: 4/850cc. ITV válida.
Matrícula de Madrid.
Color: Rojo, interior original.
Deterioros: Chapa y pintura desgastadas por roce en el lateral. Motor k 42202, Carburación, cromados y llantas deslucidas, falta logo lateral chapa, tapicería usada falta limpieza general, En estado de funcionamiento, buenos bajos. Capota desgastada. Ver fotografías. Sin óxidos.
Este pequeñín era la segunda serie del FIAT 850 Spider Bertone, que ya se vendía en Italia desde 1965. Se fabricaron un total de 1.732 unidades en la Zona Franca de Barcelona y al ponerse a la venta, no había nada similar. Quizá alguno modelo de importación, extremadamente raro y muchísimo más caros y obviamente, fue el sueño de muchos aficionados al automóvil de aquella España franquista y no todos podían acceder a uno, pues su precio, hoy de auténtica risa, estaba lejos de muchos usuarios: 138.000 pesetas, unos 829 euros. Cómo curiosidad histórica, las primeras 919 unidades fabricadas empleaban piezas adaptadas de FIAT y Bertone, mientras que las restantes 813 se montaban con elementos de fabricación nacional. También existieron dos versiones de competición, con motor 1.6 de 149 CV y 1.7 de nada menos que 161 CV.
Cuando el SEAT 850 Spider llegó al mercado, algunas publicaciones especializadas se quejaban de la poca ofertas lúdica y descapotable que un país como España, con uno de los mejores climas de Europa, tenía por entonces. Las marcas, sobre todo SEAT, se afanaban en crear modelos utilitarios que pudieran servir para todo a una cada día más pudiente clase media mientras que, como algunos decían por entonces, se iba formando un grupo de usuarios y aficionados dispuestos a tener un segundo coche. Tampoco estuvo exento de críticas el propio coche, principalmente en circulación por poblado dado que su motor comenzaba a rendir adecuadamente por encima de las 3.500 rpm. Si el conductor quería pasarlo bien, recomendaban un buen uso del doble embrague para mantener el motor en la ‘zona buena’ y debía acostumbrarse a una dirección muy sensible.
Un modelo de ensueño, que SEAT no ha vuelto a tener y que posiblemente, no tenga nunca más. Un coche, que en 2019, como el Morris Mini Minor, cumple 60 años.