Se refirió a periodistas "vendidos" y eso, claramente, hizo que toda la prensa que estaba en la sala refutara en su contra, incluso algunos se salieron.
Al ver todo lo que estaba ocurriendo, decidieron acabar con la rueda de prensa. Bielsa se levantó y preguntó la razón y después se volvió a sentar diciendo que estaba ahí para responder si alguien tenía más preguntas.