Che, madam
que parlás en francés
y tirás ventolín a dos manos,
que tomás el champan bien frappé
y tenés yigoló bien bacán,
sos un biscuit de pestañas muy arqueadas,
muñeca brava bien cotizada;
sos del Trianón, del Trianón de Villa Crespo,
milonguerita, juguete de ocasión.
Tenés un camba que te hace gustos
y veinte abriles que son diqueros,
y bien repleto tu monedero
pa patinarlo de norte a sur;
te llaman todos « Muñeca Brava »
porque a los giles mareás sin grupo;
pa mí sos siempre la que no supo
guardar un cacho de amor y juventud.
Campaneá que la vida se va,
y embrocá tu silueta sin rango;
y si el llanto te viene a buscar,
escurrí tu dolor y reí
y meta champán, que la vida se te escapa,
Muñeca Brava, flor de pecado;
cuando llegués al final de tu carrera,
tus primaveras verás languidecer.