Luis Sepúlveda logra crear dos personajes paralelos que son Antonio y el alcalde. El primero es viejo, sabio y lleno de experiencias de la vida en la selva. En tanto que el segundo será un hombre prepotente, arrogante y necio. Los dos se verán encontrados en una situación riesgosa: la cacería de una tigrilla que ha venido cobrando la vida de distintos pobladores de la zona en venganza de sus cachorros asesinados por un cazador gringo. Aunque Antonio José Bolívar se opone a participar del evento, deberá hacerlo, pues el alcalde en abuso de su poder político lo amenaza de quitarle su pequeña casa si no colabora en la expedición, pues él es el más experimentado de todos los hombres para guiarlos en el camino hacia la temible felina.
¿Y qué tiene que ver la aventura de una cacería en la selva con las novelas de amor que leía el anciano? Para responder a esta pregunta será necesario leerse el libro.