La referencia bíblica sobre la oscuridad durante la crucifixión se encuentra en Mateo 27:45, Marcos 15:33 y Lucas 23:44-45. En Mateo se menciona que "desde la hora sexta hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora novena". La hora sexta era alrededor del mediodía y la hora novena era alrededor de las tres de la tarde.
La oscuridad diurna es un fenómeno raro pero no desconocido en la historia, se ha registrado en varias ocasiones en diferentes lugares del mundo. Aunque la causa exacta no es siempre conocida, se cree que puede ser causada por nubes de tormenta, polvo, humo de incendios forestales, erupciones volcánicas o incluso por una combinación de estos factores.
En el caso de la oscuridad durante la crucifixión, algunos expertos han sugerido que podría haber sido causada por una combinación de nubes de tormenta y humo de los incendios que a menudo se encendían en las cercanías del Gólgota. Otros han argumentado que la oscuridad podría haber sido un fenómeno sobrenatural.
Por otro lado, algunos estudiosos han argumentado que la referencia bíblica a un eclipse solar total es inexacta, ya que los eclipses solares totales solo pueden ocurrir en la fase de luna nueva, mientras que la crucifixión de Jesús tuvo lugar durante la Pascua, cuando la luna estaba en su fase de luna llena. Por lo tanto, es posible que la oscuridad durante la crucifixión haya sido causada por una forma diferente de oscuridad diurna.
En cualquier caso, la oscuridad durante la crucifixión se considera un evento significativo en la historia cristiana y se interpreta como una señal divina de la muerte y resurrección de Jesús.