Imagina que eliges un color: en sí es algo poco organizado, puede ser como una emoción que nos inunda, nos sube las palpitaciones, a lo mejor sentimos que nos alegra, a lo peor sentimos tristeza, rabia... Los colores son como las notas musicales. Los podemos combinar y relacionar para componer melodías.
-Pero, con el color podemos hacer algo: primero organizarlo a través de la saturación o no saturación, a través del claro al oscuro.
-también podemos darle forma, es decir organizarlo en una composición; aunque hoy no vamos a hablar de composición, podemos realizar unas composiciones básicas con colores; lo hacemos organizando el color
Se puede elegir:
manchas libres: ejemplo de las flores
alguna forma geométrica como el círculo, cuadrado, etc.
algún objeto que podemos construir con color como un árbol o unas flores.
Conceptos: armonía análoga (combina colores adyacentes, es relajante), armonía monocromática (usa variaciones de un solo color), armonía de colores complementarios (utiliza opuestos (alto contraste).
Con estas prácticas vamos a ejercitar la unión entre cerebro, mano y color; nos concentramos de manera dulce en la respiración y el pincel. Usamos diferentes tipos de pincel. Así aprendemos a usarlos y vemos cómo se obtienen formas según la manera de manejarlos: el redondo, el plano, el biselado, pequeño, grande...
Armonía monocromática: trabajo de respiración y meditación; dando forma a los colores ordeno mi mente y apaciguo mi interior. Ej 2.
Armonía análoga: usando colores cercanos terciarios voy reconociendo mi emoción al intentar escribir con el color lo que siento, al introducir un color al que le doy un significado y lo voy acercando poco a poco a una claridad o un tono más puro o saturado. Por ej. tomo un rojo, lo paso por el granate y lo voy acercando a cian. El color se va iluminando y puede pasar de una rabia, a la melancolía hasta llegar a la claridad del azul. Ej. 3-5