Novelda es un municipio de España situado en el interior de la provincia de Alicante, en la comarca del Medio Vinalopó. Conocido por su producción de uva y el comercio de especias y mármol, la localidad contaba con 26.146 habitantes en 2015 (INE).
Orografía
En el cerro de la Mola se levanta el castillo que fue el origen de Novelda, municipio de la comarca del Medio Vinalopó, situado en el corredor de enlace que atraviesa los valles del vinalopó y de las subbéticas valencianas, por el que el río discurre en su tramo al reves. El límite septentrional del término lo constituyen las sierras de las Pedrizas y el Cid y el occidental la sierra de Horna.
Hidrografía
El casco urbano se encuentra en una llanura aluvial, en el margen derecho del Río Vinalopó, el cual discurre por la zona este de la ciudad.
Clima
El clima de Novelda es clima mediterráneo seco, pero sus temperaturas a lo largo de todo el año son constantes y agradables. En invierno hace relativo frío, siendo la temperatura media 8 °C, pero en verano el calor también se mantiene con temperaturas medias de 32 °C, aunque a veces ha llegado a sobrepasar los 42 °C
HISTORIA
El importante eje caminero del Vinalopó y los numerosos vestigios arqueológicos –los más antiguos se remontan al Eneolítico– atestiguan la temprana ocupación de la zona. Conquistada por los castellanos, fue entregada al Señor de Villena, el infante Manuel de Castilla, hermano de Alfonso X El Sabio, como parte del apanage castellano de Villena. Entre los años 1243 y 1252 Novelda formó parte del Reino de Murcia. En 1252 quedaba integrada entre los términos de la municipalidad de Alicante. A finales del siglo XIII, en 1296, se incorporaba al Reino de Valencia.
El año 1366, Pedro el Ceremonioso, rey de Aragón, cedía el señorío a Mateo Gornay. En 1393, su hijo, Juan I, y la esposa de éste, Violante, nombraron a Pedro Maça de Liçana señor del lugar y del castillo. Esta casa constituyó, el año 1448, la baronía de Novelda. Con posterioridad fue propiedad, sucesivamente, de los Rocamora, de los duques de Mandás, de los marqueses de Terranova, condes de la Granja y marqueses de la Romana.
Durante los siglos XV y XVI, la fortaleza parece definitivamente abandonada, no así la población que siguió prosperando, de tal forma que en el año 1510 contaba con 230 familias que, en 1595, habían pasado a ser 2.115 habitantes, de los que la mayoría eran moriscos. La expulsión de 1609 representó para la ciudad una grave crisis demográfica y económica de la que no saldría hasta entrado el siglo XVIII.
En 1611 le fue concedida carta de poblamiento. Durante la Guerra de Sucesión tomó partido a favor del archiduque Carlos. En 1901 se le concedía el título de ciudad.
Patrimonio
Iglesia Arciprestal de San Pedro, iniciada en 1553 y reformada en estilo barroco en el siglo XVIII.
Iglesia de San Roque, de 1663.
Casa-Museo Modernista, proyectada por el arquitecto murciano Pedro Cerdán (1900-1904).
Museo Arqueológico Municipal, instalado en la Casa de la Cultura.
Centro Cultural Gómez-Tortosa, ocupando una construcción modernista de 1902.
Casino (1888).
Ayuntamiento, edificio del siglo XVII, ocupando el lugar de la antigua ‘’Lonja de Aguas’’.
Glorieta de Novelda, espacio urbano de finales del siglo XIX.
En las faldas de la Colina de la Mola, al noroeste de la ciudad, se encuentran el Castillo de la Mola, de origen almohade, y el Santuario de Santa María Magdalena, obra modernista de José Salas (1918-1946) inspirada en la Sagrada Familia de Barcelona.