El diagnóstico de cáncer a menudo trae consigo una oleada de ansiedad, que no es solo una reacción psicológica, sino que también puede manifestarse físicamente. Algunas técnicas efectivas para manejar la ansiedad es la atención plena, la terapia cognitivo-conductual, construir una red de apoyo y, por supuesto, buscar apoyo profesional si estos sentimientos se vuelven abrumadores.