El cacerolazo cultural se hizo sentir en más de 70 puntos en todo el país, de Ushuaia a la Quiaca miles salieron a las calles a reclamar contra el DNU, la ley ómnibus y el protocolo de Bullrich. La cultura, uno de los sectores más afectados con la ley, se convirtió en motorizador de la bronca social ante este paquete de medidas antipopulares.