En la Plaza Garriga,
Cinco estatuas,
Son martirios que han muerto por la libertad,
uno está de pie, habla con nosotros :
"Hace 208 años que no parpadeo mis ojos,
Tengo la visión abundante, en exceso, tanto que te puede volver loco,
Pero la locura no es suficientemente loca para instalarse en un lugar tan incómodo como mi cuerpo de
piedra,
Ah, si tan solo pudiera fragmentar el tiempo, alejarme rápidamente y volver, como volvemos de un exilio
purificante,
Que amargura es de estar exiliado lejos de la muerte, en este territorio desconocido donde ni siquiera
pestañeamos a la luz del sol que se levanta.
Este dia, no es nuestra vida que hemos sacrificado, es nuestra muerte.
Es verdad que tengo la sed de vivir, pero también tengo hambre de morir,
Tengo hambre porque mi pelo no vuela jamás al viento rígido,
Tengo hambre porque me he levantado de esta noche que se dice eternal y que me resulta imposible
volver a dormir el estómago vacío,
Destruyeme para que puedo olvidar, olvidame para que puedo morir,
Además, para que nos admiran, tenemos que ser inmóviles, una bandera que no se mueve al viento ni
al toque del rebato de guerra,
Qué fardo el heroísmo egoísta, que fardo el hegroísmo,
Preguntame quien es mi héroe, os diré el Sphinx de Egipto,
El sphinx no ha perdido su nariz intentando inspirar un grande cantidad de aire, no,
Esta quimera de Gizeh al contrario de su gemela greca no tenía la misma afección por los enigmas y se
levantó como signo de rebeldía o de celosía, quizás.
De todas maneras en este movimiento de desobediencia su nariz ha caído y en su bajada ha traído la
memoria de una quimera entera, inmortal.
El agua era tranquila, el sphinx acabo de dar a la luz su enigma, se acostó para nunca mover de nuevo,
tenia la paz, su revuelta era completa.
Morir para la libertad humana es admirable, pero morir para la libertad de las estatuas es monumental,
Y créeme cuando digo que la muerte es tu amiga, no hay que ofenderla, déjate llevar por ella sin
ninguno ruido, ni susurro, sin plaza publica, sin publico.
Es solo en estas condiciones que vas a encontrar el descanso, sino, si eres de los que tienen la
pretensión de vivir una vida memorable, entonces, recorda que la memoria de los otros os resucitara en
el mundo inmóvil y silencioso de las estatuas. Y en este mundo, la gloria no existe, solo hay
aburrimiento y ojos que nunca se cierran para pestañear."
Las estatuas tienen esta mala costumbre de poder exprimir solo una expresión para siempre, él lleva
la revuelta. No lo ha elegido pero la sumisión le horroriza y la simple indignación nada demasiado
lejos de la costa de las acciones. Parece que el dia el mas importante para los mortales es el dia de
sus muerte, para los inmortales, alimentados de la esperanza de poder un dia olvidar todos los
recuerdos de sus vidas interminable, la muerte es un ideal.