Con esta escena de apertura preciosa mostrando a los atletas corriendo por la orilla de la playa en Saint Andrews, Escocia, abría la secuencia del film ganador al Oscar a mejor película en 1981. Para inmortalizar la escena de fondo sonaba una de las bandas de sonoras mas maravillosas jamás compuestas en la historia del cine, el tema “Titles” del compositor griego Vangelis.
Ese inicio, esa toma con esos atletas vestidos de blanco,para mí representando simbólicamente la pureza de los valores por los cuales debería regirse toda empresa humana eso es lo que va a ir ganando fuerza con cada paso que los corredores dan. El viento sopla desde el mar en los rostros de los corredores y trae consigo flotando el preanuncio de que la trama del film va a ir cargada de de un enorme humanismo. El hombre y todo lo que lo hace digno. Por que la búsqueda de la gloria se hace con dignidad, parte de la pureza del espíritu reside en eso.
Carrozas De Fuego fue presentada al mundo como una película, pero en realidad no fue una película, es la exaltación total del espíritu humano en la lucha contra la adversidad.
Corría el año 1980, guerra fría, los EE.UU y otros países occidentales deciden boicotear los juegos olímpicos de Moscú de 1980 no asistiendo al evento. En ese contexto un año después, en 1981 se va estrenar Carrozas de Fuego.
Basada en hechos reales el film cuenta por todo lo que tuvieron que enfrentar los integrantes del equipo olímpico británico de 1924. Pero es mucho más que eso. Los dos personajes principales pertenecen a clases sociales diferentes pero profesan los mismos principios. Uno es Harold Abrahams , campeón en los 100 metros llanos en París 1924 que fue un estudiante de Cambridge que destrozaba records de velocidad en las pistas universitarias en Inglaterra pero su origen judío hizo que no tuviera el suficiente apoyo de sus docentes y rectores. Básicamente denuncia que ser judío en la sociedad inglesa es ser un ciudadano de segunda categoría.
El otro personaje es el escocés Eric Liddel, quien era un atleta superdotado y un ser humano excepcional. En 1923 se proclamó campeón británico de 100 y 200 yardas. En las 100 yardas estableció un nuevo récord nacional con 9,7 segundos, que no sería batido hasta 35 años más tarde. Fue un gran jugador de rugby destacado, jugó en la selección escocesa. En los juegos de París no asistió a su especialidad los 100 mts donde tenía todas las posibilidades de ganar por que el día de la competencia era un Domingo, día de consagración según su credo, por lo que no participó y se ganó el enojo de los dirigentes olímpicos británicos, sin embargo hizo su debut ganando el oro en los 400 metros en París con record mundial incluído y también obtuvo medallas en 200 mts. Luego de París decide irse a china como misionero donde deja atrás el oro y su popularidad para seguir sus convicciones de ayuda a los mas necesitados. En 1941 y en contexto de segunda guerra mundial, Japón invade China, el Reino Unido recomienda a todos los británicos a salir de ahí, Liddell se niega a irse y es tomado prisionero donde muere.
Cuatro meses después la noticia de su muerte llegó al Reino Unido, se dice que ese día toda Escocia lloró. Eric Liddell el primer y único “escocés volador” no tenía razón para estar ahí, era un héroe nacional podría haberse quedado en su país y disfrutar de las mieles del éxito pero su vocación por el servicio y la ayuda significaban más para él.
En el año 2008 y con motivo de los Juegos Olímpicos el gobierno chino reveló un dato que agigantó aún más la figura de Liddell. Meses antes de su muerte el gobierno británico había conseguido tramitar su salida pero a último momento él decide cederle su lugar a una mujer embarazada.
Eric Liddell es considerado un héroe nacional en Escocia y la iglesia episcopaliana americana lo considera casi como un santo. Posee una placa conmemorativa en la Universidad de Edimburgo. Hay pocos occidentales que son tan honrados por los chinos. Es considerado un héroe nacional en China