En su esencia, el hexaedro es un cuadrado, forma ángulos iguales y tiene lados de idéntica longitud. En su interior cabría una esfera. Además representa la energía que da forma y puede traer a la Tierra energía de otros niveles, pues la retiene y concentra.
Es la forma más estable de la naturaleza y por ello nos ayuda a equilibrar la tierra dentro de nosotros, La tierra nos regala en abundancia lo que necesitamos para vivir.
El hexaedro ayuda a las personas a desempeñar su tarea de forma estable y regular, ya que estabiliza y concentra la energía.
Aprenderemos a mirar las sombras y a apreciar y reconocer con amor el dolor que hay en ellas para que pueda sanar. El hexaedro nos conduce automáticamente a las imágenes y los sentimientos no liberados y podemos recuperar la felicidad terrenal y a realizar labores de redención mediante el reconocimiento, el respeto, la reparación y la bendición de lo que ha ocurrido.