Debemos reconocer que todos utilizamos mascaras diariamente, ya sea al entrar en interacciones que requieren encubrir ciertas partes de uno mismo, las dudas, ansiedad o cargas dolorosas. Esto se debe a que el entorno exige que aceptemos el denominador común y nos adaptemos – lo que se convierte en una realidad de vida civilizada y complicada para evadirla. Para las personas neurodivergentes, el fenómeno de utilizar una mascara es mas que una situación de adaptación, se puede sentir como una táctica de supervivencia que constantemente parece ser necesaria. El utilizar una mascara es activamente cambiar tu conducta para cubrir parte de ti mismo que puede hacerte ver diferencia o incompatible con los demás. Es un mecanismo para ajustarse a las exigencias sociales de conducta aceptable. Es normal desear sentirse aceptado, pero muchos individuos neuro divergentes tuvieron que superar muchos grados de traumas - la mayoría en la forma de rechazo social – simplemente por ser ellos mismos, por lo que tuvieron que aprender a evitar situaciones para mantenerse emocionalmente a salvo. Por supuesto que en compañia de amigos cercanos o familiares que te quieren, es mas fácil remover la mascara y permitirte ser tu mismo imperfecto. Sin embargo, en el contexto de un entorno mas exigente y profesional, los riesgos son mayores, porque existen reglas y protocolos, matices sociales para acatar, por lo cual las personas temen que sus rasgos pueden perjudicar sus oportunidades para avanzar en sus carreras.
La mayoría de las personas neuro divergentes han crecido acostumbrados a percibir la realidad que el enmascararse es la única forma para salir adelante en el día de trabajo. Esta tendencia a utilizar mascaras comienza frecuentemente desde la infancia, quizás eras un pequeño raro, usualmente te aceptaban, hablabas claramente expresando tus pensamientos abiertamente, y surgían errores a medida que ibas creciendo. Pero llego un momento cuando la sociedad mostro su cara desagradable y al observarte, te hicieron ver que la forma en como te muestras naturalmente no está bien y te adjudicaste mascara. Otras personas en adolescencia reciben las reacciones de los amigos quienes les dicen que ya no quieren ser tu amigo con comentarios como eres muy raro, soñador, demasiado franco y desafiante. Ahí es donde entra la mascara: la persona necesita cambiar como interactúa como espejo ante las energías de los demás, guardándose el dolor de todo aquello que no puede expresar