"Las Vanidades, alegorías que simbolizan la muerte, suponen (...) que la existencia y el ser humano son vacíos, en vano y con precaria importancia. En esta específica vertiente de la naturaleza muerta, se encuentra generalmente representados sobre una mesa el tema del tiempo, a través objetos que evocan la muerte y la fragilidad humana (con cráneos o huesos e incluso flores o frutas) y lo efímera que es la vida (a través de relojes de arena o velas). La belleza también es un tema representado a través de joyas, para recalcar que es transitoria (...). Los libros, las armas y el vino también invitan al destinatario a reflexionar sobre la vanidad de los placeres terrestres (el saber, la riqueza, el poder, el placer de los sentidos…)."
Ana María Herrera / Cultura Colectiva