En este segmento discutimos varios aspectos que siguen marcando la pauta anti-democrática de la cultura política del enclave autoritario de Miami como una narrativa que pone segunda a la familia e insinua espionaje y agencia para Cuba como forma vigilante de descalificar la opinión diferente dentro del propio enclave, en Estados Unidos y en el mundo. Es de esperar el reforzamiento de esas tendencias con el apoyo de aquellos que siguen esas mismas pautas y han ganado las recientes elecciones.