La danza en Argentina ha estado presente desde tiempos precolombinos, con danzas indígenas que datan de antes de la llegada de los colonizadores españoles en el siglo XVI. Estas danzas indígenas fueron el punto de partida de la tradición dancística argentina.
Luego, con la llegada de los colonizadores y las influencias culturales europeas, se comenzaron a fusionar estilos, creando una rica tradición dancística que evolucionó a lo largo de los siglos.