APLICACIÓN DIRECTA
Se trata de la aplicación oral más habitual y efectiva. Del frasco gotero de color ámbar,
succionaremos el equivalente a 4 gotas y las aplicaremos directamente en la boca del
animal.
En el caso de animales muy miedosos o que presentan cierto tipo de agresividad o en
cualquier animal que presente estrés en el momento de administrarle las Flores de Bach
(ciertos gatos), se pueden verter las 4 gotas en su “manjar” o golosina preferida o en
cualquier alimento poroso.
El número diario de tomas dependerá de cada caso.
Lo habitual es administrar 4 gotas,
de 6 a 8 veces al día. Según la necesidad de priorización de cada caso y de cada
situación.
En animales que han sido maltratados (pánico residual postraumático) es
recomendable administrar las 4 gotas, de 10 a 12 veces al día.
En estos casos graves de
maltrato y tortura la duración del tratamiento no ha de ser inferior a 9 meses como
mínimo.
Hay tratamientos donde la posibilidad de administrar las cuatro tomas mínimas,
espaciadas a lo largo del día, es complicado para el dueño.
En este caso, recomendamos
combinar la aplicación directa con la aplicación indirecta, o bien administrar las dos
primeras tomas antes de que el dueño se vaya a trabajar y las dos restantes a partir de
que el dueño regrese a casa.
Es preferible que el animal reciba las cuatro tomas diarias, aunque los intervalos entre
ellas no sean similares, que suprimir alguna de ellas.
APLICACIÓN INDIRECTA
Durante varios años, mi dinámica de trabajo ha consistido en añadir de 15 a 20 gotas del
preparado personalizado (Segunda dilución) en el recipiente donde bebe habitualmente
el animal.
A pesar de ver resultados alentadores, he constatado que la efectividad de la aplicación
indirecta respecto a la aplicación directa es bastante inferior.
Por tanto sólo recomiendo esta aplicación en bebederos pequeños.