A pesar de que se trata de una fórmula estabilizadora, en muchas ocasiones se abusa de su administración porque se pretende hacer desaparecer lo antes posible un síntoma o desequilibrio.
No es un tratamiento de fondo, es decir, no se centra en la personalidad, ni en el origen del desequilibrio, solo trata una situación puntual de emergencia