#SolidaridadObrerasFlorenzi El 8 de enero pasado se declararon en huelga de hambre. La huelga de hambre ha sido una de las últimas opciones que las obreras han decidido utilizar, después de agotar todos los métodos legales para que sus demandas se cumplan. El patrón al cerrar la fábrica no cumplió con el pago de salarios, horas extras e indemnización.
Según manifiesta Nery, una de las líderes de las obreras, la deuda del patrón asciende a medio millón de dólares. Hay obreras que han pasado laborando para el patrón por más de la mitad de su vida y en un acto descarado el patrón intentó pagarles con la entrega de máquinas obsoletas, que con suerte se pueden vender en $75 o $150 dólares en el mercado.
En un discurso desgarrador, Nery narra la vida y la miseria que pasan sus compañeras y ella misma, que durante meses están siendo acosados por los bancos, por los propietarios de sus casas y por otros rentistas, sin mencionar que hay muchas compañeras con enfermedades, algunas crónicas, o con familiares enfermos y sin ningún tipo de asistencia social.
Nery empieza dando declaraciones a la prensa con un tono fuerte y desafiante contra el Ministerio de Trabajo y el ministro Rolando Castro, denuncia que no se ha resuelto nada en su favor, que no han hecho valer la ley ante un patrón criminal. Y luego denuncia al mismo gobierno que prometió estar en favor de la clase trabajadora y que por tal razón ellas mismas le votaron, sin embargo, ellas no han visto cambio alguno. Que no han sido, a pesar de su situación, favorecidas con el bono de $300 dólares ni con los paquetes de alimentos. Dice: Bukele prometió trabajo y prosperidad, dijo que vendrían empresas, ¿dónde están las empresas? Dijo que no habría despidos en cuarentena, ni cierres de fábricas. Eso no ha sido real, porque ellas fueron despedidas en medio de una pandemia y de una cuarentena estricta.
Al contrario, lo único que han recibido es acoso policial. Visitas nocturnas de la policía mientras hacen guardia en la fábrica para resguardar el inmueble. Sobrevuelan drones y helicópteros de vez en cuando sobre sus cabezas.
Después de descargar su enojo contra las autoridades que les han fallado, su voz se empieza a quebrar reflejando una enorme impotencia, rabia y cansancio. Pero rápidamente logra reponerse encontrando apoyo en sus compañeras, que gritan consignas detrás de ella.
Es realmente amargo todo lo que está ocurriendo con las trabajadoras. Las instituciones han fallado, no es algo nuevo, la verdad es que estás instituciones estatales solo protegen a los propietarios y nunca a los trabajadores. La televisión y la prensa escrita pocas veces muestran estas realidades, es una verdad que se queda solo entre el sector de las maquilas. Necesitamos aumentar el parlante de estás compañeras, extender la solidaridad de todos los asalariados. Hay muchas formas de apoyar: Denunciando, apoyando las actividades, visitando, recolectando víveres, donando, agitando y difundiendo.
La lucha de las obreras Florenzi es la lucha de todos los oprimidos y explotados del país. Una derrota en su lucha contra la patronal y el Estado es una derrota para todo el movimiento. De nosotros y nosotras también depende su victoria.
Por lo tanto, nos unimos al llamado de las compañeras hacia el movimiento sindical a solidarizarse, a los movimientos revolucionarios, a todas las organizaciones defensoras de los derechos humanos. A las diferentes instituciones, hipócritas hasta la fecha, a resolver sus demandas.
Como BPJ seguiremos en campaña abierta apoyando la lucha de nuestras compañeras de clase, moviendo lo que nos es posible para aumentar la presión sobre esta sociedad explotadora y miserable, incorpórate a nuestra lucha contra el capitalismo y la explotación.