En esta historia se ve el trabajo diario de los pastores Albi Gaztak, de Sakana, que pastorean con sus ovejas latxas en la sierra de aralar y producen el famoso queso idiazabal, considerado uno de los mejores del mundo. Aparte de su trabajo también ofrecen visitas guiadas a su granja para fomentar el conocimiento de un oficio tan antiguo.