Se puede evaluar el grado de envejecimiento cutáneo gracias a la técnica SLEB, el cual consiste en medir la banda hipoecogénica subepidérmica, estos cálculos le permite al especialista determinar el mejor tratamiento de rejuvenecimiento cutáneo.
Gracias a la ecografía se puede determinar la localización, la cantidad y el grosor de cúmulos de grasas.
Es común que los pacientes olviden ciertos detalles sobre sus tratamientos o intervenciones estéticas previas, incluyendo el tiempo y el procedimiento exacto realizado. Para recopilar esta información, se pueden realizar exámenes ecográficos.
Existen pocos casos, los cuales un relleno puede dar efecto secundario a los pacientes, la ecografía facilita al los expertos a realizar seguimiento.