Raquel Andueza, voz indispensable en el panorama mundial de la música barroca, con su grupo La Galanía, nos invitaron a un paseo musical por la Italia y la España del siglo XVII. Arias y canciones de amor, algún lamento al amante perdido y bailes y danzas como la chacona, la zarabanda, la seguidilla, la jácara… Una fiesta mediterránea que, tomando la pasión como urdimbre, se desarrolló como un auténtico diálogo amoroso con la naturaleza: música en estado puro.