Sexto tema del concierto y segunda incursión en el álbum "Chicos pálidos para la máquina, que mantiene la ruptura estilística y musical con los discos anteriores, aunque sigue siendo esencialmente ilegal.
Las feministas protestaron mucho por la letra de "Lavadora Blues", una irónica caricatura del machismo que hoy día resulta políticamente incorrectísima.