Los problemas sensoriales son una parte significativa del autismo, desde la hipersensibilidad a luces y sonidos hasta la hiposensibilidad a sensaciones como el hambre. Estas sensibilidades varían en cada persona y pueden impactar su vida diaria. La comprensión y las adaptaciones son clave para ayudar a manejar estos desafíos. Un diagnóstico temprano y una terapia adecuada pueden mejorar significativamente la calidad de vida. ¡Descubre más en este video!