Según la Encuesta Nacional Urbana de Seguridad Ciudadana, la percepción de inseguridad en Chile ha alcanzado un 90%, el nivel más alto en una década. Aunque los eventos delictivos han disminuido, preocupa su excesiva violencia. Algunos alcaldes piden que los militares salgan a apoyar a la policía, otros se oponen.
¿Cómo pueden las instituciones devolvernos la sensación de inseguridad? ¿Quién podrá defendernos?