El propósito de Bell Buoy 2024 es desarrollar las respectivas capacidades de operaciones de comercio marítimo y cooperación naval y orientación para el transporte marítimo (NCAGS) y fomentar la intercambiabilidad de las naciones miembros de PACIOSWG en la protección del comercio marítimo.
Marinas de distintos países se reúnen para entrenar doctrina en seguridad marítima.
Piratería, terrorismo, inmigración ilegal y accidentes medioambientales son algunas de las nuevas amenazas contra el tráfico marítimo. Esas amenazas pueden afectar actividades importantes para otros países, como por ejemplo la importación y exportación de productos por vía marítima. El objetivo del ejercicio multinacional Bell Buoy es trabajar en conjunto para conocer mejor las situaciones que surgen en los entornos marítimos, y luchar contra esos problemas.
Los países que integran el Grupo de Trabajo para la Protección del Transporte Marítimo en el Océanos Pacífico e Índico (PACIOSWG en inglés) realizan cada año este ejercicio, cuenta con la participación de las Marinas de 10 países: Brasil, Corea del Sur, Ecuador, los EE. UU., Fiyi, Francia, México, Nueva Zelandia y el Reino Unido, además de Australia.
En Bell Buoy se simulan situaciones que surgen a partir de las nuevas amenazas, que los participantes deben combatir. Todas las actividades que se realizan se rigen por una norma, la Cooperación y Guía Naval para el Tráfico Marítimo (NCAGS en inglés). Se trata de una doctrina de control naval de transporte marítimo que aplica la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), y sirve como referencia para actualizar las doctrinas de los países miembros del PACIOSWG.
“El ejercicio es diseñado especialmente para poner en práctica los procedimientos y políticas de la NCAGS en los niveles táctico y operacional”.