NACER DE NUEVO...
Fue un martes 9 de octubre de 2012. Yo estaba allí, temblando de emoción en una sala de hospital en Mendoza, esperando conocerte por primera vez. Y entonces sucedió: te vi. Tan pequeño, tan puro, tan indefenso. Un milagro envuelto en ternura. Desde ese instante supe tú necesitabas de mí, de tu mamá, de nuestro amor para crecer, para vivir, para descubrir el mundo.
Hoy, 13 años después, vuelvo a sentir ese temblor en el alma. Pero esta vez no espero verte nacer en carne, sino en espíritu. Esta noche, hijo mío, te entregas a Jesús. Esta noche, naces de nuevo.
Ahora caminarás de la mano de tu verdadero Padre: Dios. Él, que te soñó antes de que existieras, que trazó un plan perfecto para tu vida, será quien te sostenga, te enseñe, te transforme.
Tengo el privilegio de bautizarte, de ser testigo de este nuevo comienzo. Y aunque mi corazón se desborda de emoción, también se llena de gratitud. Porque sé que tu vida seguirá glorificando a Dios, que tu historia será luz para otros, que tu fe será firme y hermosa.
Te amo con todo lo que soy. Te amamos profundamente.
Y esta noche, el cielo celebra contigo. 🕊️
Tu papá, tu Cape, tu pastor... 🥰❤️💪🙏🫂