El aire no se puede ver ni tocar, pero seguramente lo has sentido, ya sea al respirar cuando va entrando en tu cuerpo o cuando el viento toca tu rostro. Todos los seres vivos de la Tierra necesitan del aire para vivir porque de él obtienen el oxígeno, que es un gas indispensable para la respiración. Además de oxígeno contiene nitrógeno y dióxido de carbono.