Opeth y Bloodbath son las únicas bandas de las cuales aun no me he podido despegar, sigo en la lucha, pero, mientras aun estoy sometido, les dejo este clásico de Opeth, con un intro dotado de un potente y épico riff y un final sublime, Sir Mikael haciendo alarde de su jamas igualable voz gutural, mientras declama una poesía oscura a su estilo único. espero les guste, agradecimientos vastos a mi camarada Don Jelico por facilitarme la traducción.
Nos veremos es un buen tiempo loquillos.