Este texto de Carmen Martín Gaite lo leí por casualidad en uno de estos días raros y me causó un gran impacto. No nos paramos a pensar en la perfección de lo anormal que conforma nuestra vida y que, por ser cotidiano, pasa desapercibido. Y lo cierto es que, cada gesto, cada suspiro, toda mirada... y sin mencionar cuando nos enamoramos; todo, absolutamente todo, es como un milagro que nos hace vivir para olvidar.