Cuando un hámster duerme, sus ojos segregan un líquido que los mantiene humectados. Si este líquido gotea hacia afuera y se seca alrededor de los párpados, puede evitar que abra los ojos. Esta situación es común en todos los hámsteres, pero sobre todo en los más viejos. Afortunadamente, por lo general, este problema no constituye una emergencia médica y puedes tratarlo en casa.