Así es el amor, como el otoño cuando llega, aunque tú no lo quieras, viene y te vence con sus hojas derramadas sobre la calle,como esperando a que las pises. Y así, aunque llega ese alguien que está a tu lado, inevitablemente se convierte en refugio, pero sobre todo en protección. Y una vez más, así, intentamos olvidar que te importa mucho más ese alguien, de lo que jamás cualquiera llegará a importarle tu ser.