En este séptimo capítulo de Destino Escocia veréis que en Stirling visitamos su castillo. El castillo de Stirling es uno de los más grandes e importantes de Escocia, tanto a nivel histórico como arquitectónico y el segundo más visitado de toda Escocia. No puedes dejar de visitarlo si vienes por esta zona del país.
Este castillo fue una de las principales residencias reales de la monarquía escocesa, pero tras la unión de las dos coronas perdió su función real y se utilizó como fortaleza militar.
Los apartamentos reales, son espectaculares. La sala de la reina cuenta con unos tapices únicos que fueron encargados por el Historic Scotland para dar al castillo la imagen del siglo XVI. Se tejieron en el propio castillo, en lo que antes eran los establos. Se invirtieron más de 16.000 horas de trabajo durante los 11 años que tardaron en hacerlos.
Los originales que se utilizaron como modelo, son de finales del siglo XV y se encuentran en el museo Metropolitan de Arte de Nueva York
El dormitorio de la reina está amueblado, cosa que no sucede lo mismo con el del rey. La sala del rey también es espectacular, tiene todo el techo decorado con medallones de madera tallada que representan cabezas de reyes, reinas, nobles, etc. Los originales que se conservaron tras el colapso del techo en 1777 pueden verse en la planta superior.
Otras dos cosas muy importantes de este castillo son la capilla y el Gran Salón.
La capilla se construyó en muy pocos meses para poder bautizar a Jacobo VI.
El Gran Salón de Jacabo IV es impresionante. Es el más grande jamás construido en Escocia, contaba con cinco chimeneas y cuatro escaleras de caracol. Aquí tuvo lugar el banquete del bautizo del príncipe Henry Estuardo, para la ocasión se introdujo un barco de madera de 5,5 metros de largo por 12 de alto desde donde se sirvió pescado.
También estuvimos en el Balloch Castle Country Park que está reconocido desde 1980 como parque rural, es el único parque rural de Lock Lomond, abarca 200 acres de jardines y senderos y desde donde se divisan unas vistas únicas.
A pesar que que aquí hay un palacio-castillo éste está abandonado.
En este lugar desde principios de la década de 1990 han habido varios eventos musicales como los conciertos de Oasis o REM, que atrajeron a más de 80.000 personas.
Es un lugar fantástico, muy recomendable.
Por último podréis ver Oban, allí fuimos porque queríamos hacer una excursión en barco para ver tres islas (Mull, Iona y su famosa abadía y Staffa y su inigualable cueva de Fingal) pero no fue posible, estaba todo completo así que nuestra recomendación es que la reservéis con antelación pues merece mucho la pena hacerla. (www.obanview.com)
En Oban encontramos la torre McCaig, su estructura os recordará el Coliseo de Roma y es que el banquero John Stuart McCaig que fue quien la encargó era un admirador de la arquitectura romana y griega.
Se construyó entre 1895 y 1902, es una obra inacabada ya que murió McCiag. Desde 1971 está catalogado como monumento histórico grado B.
Desde esta torre ahora jardín público se divisan unas vistas espectaculares.
Como curiosidad deciros que en este parque está prohibido el consumo de alcohol