Los matrimonios en China ya no están concertados por las familias o el estado como antiguamente. Ahora las parejas son libres para elegir. La gran mayoría hacen lujosas sesiones de fotos que se han convertido en símbolo para reflejar el estatus y el nuevo sueño chino, dando lugar a una industria floreciente.
Hace décadas en China, la foto de boda era de pasaporte en blanco y negro. La pareja solo podía vestir trajes estilo Mao. Ahora las románticas y costosas sesiones fotográficas se han convertido en un negocio que alimenta el anhelo nacional de un nuevo tipo de libertad, creando una gran industria prenupcial. El Grupo Jiahao es la empresa prenupcial más exitosa de China. Lo dirige Shi Jiahao, conocido también como Allen Shi. Por los estudios de Jiahao pasan más de 2.000 parejas cada día, con un volumen de ventas anual de 1.500 millones de dólares. Solamente su presupuesto anual para vestidos de boda supera los 200 millones de dólares anuales.