¿Por qué es necesario?
El radón es un gas noble que procede de la desintegración de Uranio presente
en la corteza terrestre. Como gas puede filtrarse por la porosidad del terreno,
incluso diluirse en agua y puede llegar a acumularse en los edificios y espacios
interiores procedente del subsuelo. Su desintegración produce partículas radioactivas
capaces de ionizar la materia celular de los epitelios pulmonares y
resultar en cáncer.