Por Marcos Ramírez y Enrique Dueñas.
Desde que caí del cielo, yo, Luzbel,
he viajado por el Mundo difundiendo mi fe,
dejando atrás mil tierras consumidas por el mal,
sitios donde ni yo me quisiera empadronar.
Afortunadamente, mi agencia dio por fin
con una rara avis de indudable pedigrí:
Un reino soleado, rodeado por el mar,
en el cual sólo se reza al Dios neoliberal.
Y fue como volver al Edén.
Sus sueldos vaticinan que vuelve la esclavitud,
desde los cinco años hasta la senectud.
Han reducido el medio ambiente a la mitad,
pronto habrá que ir a los toros con la máscara antigás.
La gente desespera, ya no hay nada que perder,
salvo tu propio hogar, cuando así lo estime el juez.
Tienen hasta un Presidente que escupe sin rubor
fábulas en diferido, tras un plasma resultón.
Es como volver al Edén.
Todo está a punto de arder.
Lo estáis haciendo muy,
pero que muy, pero que muy, muy bien.
Hay tanta propaganda que mi "yo" anticlerical
me sorprendió el domingo yendo a misa a comulgar.
La libertad es un chiste dentro de un ataúd,
no hay sangre más sagrada que la sangre que es azul.
Tengo una cuenta en Suiza a nombre de mi ex,
Lilith, la cual, por cierto, ahora es tronista y cobra en "B".
Soy duque, tengo trato de Excelentísimo Señor
cuando voy de tertuliano a programas del corazón.
Es como volver al Edén.
Todo está a punto de arder.
Lo estáis haciendo muy,
pero que muy, pero que muy, muy bien.
Recortan sin reparo Educación y Sanidad,
animan a los niños a que aprendan alemán.
Tengo un palco en el Santiago Bernabeu con jardín,
para que las prostitutas se puedan divertir.
Infecto por un virus, en tu centro de salud
te recetan vacaciones, o que cambies de champú.
Se merman rebeliones a golpe de talón,
no le saco ningún pero a su legislación.
Es como volver al Edén.
Todo está a punto de arder.
Lo estáis haciendo muy,
pero que muy, pero que muy, muy bien.
Aquí no se dimite, ni aunque estalle un volcán
de mierda putrefacta con olor a lodazal.
Podría cantar horas sobre este bello país,
¡por suerte hay una plaza esperando para ti!
Necesito un abogado que me firme algún papel
proclamando mi inocencia ante semejante pastel.
Al fin la raza humana roza la inhumanidad,
a este paso no habrá espacio en el Infierno para más.
Es como volver al Edén.
Esto está a punto de arder.
Todo va bien, muy bien.
Lo estáis haciendo muy,
pero que muy, pero que muy, muy,
muy, pero que muy, pero que muy, muy bien.