El 24 de junio de aquel año, un ciudadano español llamado Genaro Ortiz junto a un compatriota, Marcelino Dominguez, se hospedaron en la habitación 89 de dicho hotel, luego de llegar de Bolivia con un supuesto botín de joyas robadas. Ya en la habitación, ambos sujetos sostuvieron una pelea que culminó con el asesinato de Dominguez de la manera más macabra: mientras dormía, Ortiz salió a buscar un martillo y un serrucho en las calles aledañas, al regresar asesinó a su acompañante y luego lo descuartizó colocando las partes de su cuerpo en dos maletas.