Todos los usuarios de la sanidad pública andaluza cuentan con una enfermera de referencia al igual que ya disponen de un médico de familia o pediatra asignado.
De esta forma, se pueden dirigir a los profesionales de enfermería para consultas sobre problemas de salud frecuentes como los relacionados con alimentación y ejercicio, sueño, estreñimiento, ansiedad, incontinencia urinaria o dejar de fumar.