El término proviene de la unión de dos palabras anglosajonas: Community, que significa comunidad, y Manager, que significa administrador.
El diccionario de Cambrige lo describe como un comunicador de imagen de marca, sin embargo el termino se acuñó a finales de los 90s, con la creación de foros y comunidades virtuales de vídeos juegos; pero fue recién con la aparición de las redes sociales, a inicios del 2000, cuando el terminó tomó fuerza.
Actualmente, el Community Manager suele ser el primer contacto que tiene un cliente potencial con la marca o negocio, cuyo objetivo es ayudar a generar ventas, retener clientes y crear valor de marca mediante la generación de contenido de calidad.
Su función esté fuertemente ligada a la administración de comunidades virtuales en las redes sociales, donde tiene presencia la marca.
Ser un Community Manager representa una gran responsabilidad para el profesional de marketing, ya que gracias a su buena gestión, las marcas generan valor y tiene mejor presencia en los medios digitales.