Difunda este Documental... Se trata de un fenómeno que está libremente infestando las calles y las redes... está en los colegios y universidades y produce comportamientos tribales pandilleros. Podría estar en su casa y es importante que usted sepa a fondo de qué se trata. Prohibirlo no es solución; lo haría clandestino. Concierne a usted pensar seriamente qué puede hacerse pues es absolutamente anormal, enfermizo, que ésto suceda. El daño mental es innegablemente progresivo, superarlo es difícil. (continúa).
Caer en el vicio del reggaeton lleva, por la pérdida de la voluntad y de los valores, a una escalada de vicios inmanejables e inimaginables.
Es alarmante que la mayoría de las personas no sepan a fondo, como debiera ser, qué es el "reggaeton" y por qué conduce a una pesadilla. (Verificar en YouTube o en Facebook)
Es, además, incomprensible que el sentido común no les diga nada a los que están en la trampa. ¿Acaso pierden también el sentido común en su vulnerabilidad?
Aquí no se cuestiona personalmente a nadie que haya caído en la trampa. SE CONDENA LA TRAMPA. (Se rechaza la enfermedad, mas no a quienes infecta).
Facebook y YouTube deberían hacer algo al respecto... pero, si no les explicamos qué es, será imposible minimizar el problema. La unión serviría muchísimo. Hay personas que nos duelen...
Y mientras no se haga nada por elevar el nivel cultural de la sociedad, seguiremos siendo testigos presenciales de absurdas e imperdonables desgracias.
Un Reggaetonero se irrespeta y se difama. ¡No permita que lo irrespeten a usted! Enséñele a conocer la MÚSICA, a respetar la vida.
Agradezco a las personas que ya están profundizando y comprenden el significado de esta amenaza. Que me han brindado espacio y tiempo para conversar al respecto y con conciencia saben que el problema no se debe seguir viendo como farándula sino como enfermedad.
Y se agradecerá de todo corazón a las personas que velan por la educación y por la calidad de vida de las personas, las acciones que puedan emprender para lograr así que no se sigan perdiendo más proyectos de vida ni valores fundamentales.
El mundo del reggaeton, en síntesis, no es simplemente algo de mal gusto. Nada tiene que ver con la música. Es definitivamente una triste desgracia.