Un lugar que se debería visitar una vez en la vida para tomar conciencia de que una guerra no son batallas, gloria, generales y medallas. Una guerra es miedo, muerte, sueños rotos y desolación sobre todo para la población civil. Ahora lo estamos viviendo en Ucrania casi 100 años después y nada ha cambiado. Poblaciones exterminadas y dolientes éxodos. Ya que nosotros no hemos aprendido nada, queda la esperanza de que alguien enseñe bien a nuestros hijos lo vacío de una guerra y su alto precio.