La masía de Can Mestres data de principios del s. XX, donde había una construcción de una sola planta, que fue ampliada en 1942, añadiendo dos plantas mas, derribando el antiguo tejado y aprovechando las paredes de piedra de la fachada y la planta baja. En 1997, la propiedad fue cedida al ayuntamiento de Barcelona, y se crearon los huertos urbanos de Can Mestres como espacio público para el disfrute de los ciudadanos. También hay animales como cabras, ovejas, conejos, y aves de corral.