El dinero habla más alto que cualquier discurso en las elecciones estadounidenses.
La candidatura de Kamala Harris revela el verdadero poder detrás de la política estadounidense. Silicon Valley y Wall Street ya han volcado sus recursos en Harris, posicionándola como la candidata demócrata.
Por otro lado, los donantes como George Soros y Elon Musk, así como el influyente grupo de lobby AIPAC, están invirtiendo grandes sumas para apoyar a sus candidatos preferidos.
Este último, en particular, ha aumentado su influencia al financiar candidatos y campañas para promover políticas pro-Israel.
Mientras el apoyo financiero de estos grupos sigue creciendo, la gran pregunta es: ¿Quién tiene el verdadero poder de decidir el futuro de la democracia en EE.UU.?