La empresa finlandesa Polar Night Energy lleva a la producción su programa piloto de batería de arena. Será en Pornainen (Finlandia), donde se instalará un depósito con 100 MWh de capacidad y 1 MW de potencia de salida. La batería de arena de Polar Night Energy es un almacenamiento de energía térmica a gran escala a alta temperatura que utiliza arena o materiales similares a la arena como medio de almacenamiento. Almacena energía en la arena en forma de calor.
Tiene tres propósitos principales: almacenar el exceso de energía eólica y solar, participar en los mercados de equilibrio de la red y producir calor y electricidad sin quemarse.
Pero, ¿cómo funciona una batería de arena? En realidad el concepto es bastante simple. Se trata de un enorme depósito de acero relleno de arena u otro material sólido similar que se calienta mediante un intercambiador de calor enterrado en su centro.
Este proceso aprovecha el excedente de electricidad de la red, como la generada durante los picos de producción de fuentes renovables, cuando la electricidad es más económica. Posteriormente, esta energía puede almacenarse durante largos períodos, con mínimas pérdidas, para luego ser utilizada según la demanda de calor.
Aunque teóricamente podría convertirse nuevamente en electricidad, esto conllevaría cierta pérdida de energía. Sin embargo, Polar Night argumenta que el método más eficiente es simplemente utilizar el calor almacenado.
En regiones frías como Finlandia, esto implica integrarlo en el sistema de calefacción urbana, el cual distribuye el calor generado por la industria o la producción de energía a través de la comunidad. Mediante redes de tuberías, el calor se transporta en forma de agua caliente o vapor para calentar hogares, edificios e incluso piscinas.
La batería de arena tiene mucho potencial para ahorrar emisiones. La producción de energía más limpia es posible. Juntos podemos impulsar el cambio de los combustibles fósiles a las energías renovables.