Madrid, 03 mar (efesalud.com). El informativo estético y dermatológico de la Clínica IMEMA, presentado por la periodista Elena Reinés, nos da a conocer hoy las propiedades ocultas de la melatonina para dar vigor al crecimiento del cabello, especialmente en nuestro cuero cabelludo.
La melatonina, conocida a nivel universal, es una hormona del cuerpo con que juega un papel relevante en la regulación de los ritmos del sueño.
La producción y liberación de melatonina en el cerebro está relacionada con las horas del día: aumenta cuando nos encontramos en un ambiente de oscuridad y disminuye cuando aparecen los rayos del sol o nos iluminamos de forma artificial.
La melatonina, además de aportar propiedades antioxidantes y antiinflamatorias a la piel, activa el crecimiento del cabello en su fase anágena, que es el periodo donde se desarrolla el pelo sano:
"Atenúa el estrés oxidativo del folículo piloso, un proceso del deterioro celular; por lo que reduce la etapa de la pérdida capilar".
También, ayuda a reparar el ADN de las células en la raíces del pelo.
Por lo tanto, debemos ser consciente de algunos hábitos de vida contraproducentes, como la hiperconexión diaria a los dispositivos digitales, la contaminación lumínica de las grandes ciudades y la falta de horas de sueño, que pueden producir pequeños bloqueos en la segregación de la melatonina.
¿Siempre disfrutamos de los mismos niveles de melatonina a lo largo de la vida?
La producción de la hormona melatonina disminuye con la edad. A partir de los 40 años comienza a disminuir, aunque no es la única causante de la pérdida de densidad o envejecimiento capilar, ya que a partir de esa edad empiezan a darse una serie de cambios en nuestro organismo.
¿Cómo mantener nuestro pelo sano el máximo tiempo posible?
1.- Debemos lavarnos el pelo todos los días con un champú adecuado, más aún si padecemos alguna enfermedad del cuero cabelludo, como la dermatitis seborreica, la caspa y la descamación, o que afecte al folículo piloso, como la alopecia androgenética.
De manera general, se recomienda que el champú sea neutro, mejor si contiene solo ingredientes naturales, para que no dañe el cabello ni irrite la piel del cuero cabelludo.
El primer paso es desenredar nuestro pelo antes de meternos en la ducha, ya que este gesto exfolia el cuero cabelludo además de eliminar restos de los diversos productos que usamos a diario o semanalmente, como gominas, mascarillas, cremas para definir los rizos, sérum o lacas.
A continuación aplicaremos el champú. Puede parecer un gesto simple, pero no lo es en absoluto: la manera en la que dosifiquemos el producto sobre el pelo y la piel de la cabeza determinará su mayor o menor efectividad.
Después de humedecer el pelo con agua tibia, no debemos excedernos nunca con la cantidad de champú y, sobre todo, no la aplicaremos directamente sobre el cabello: hay que depositar el champú deseado en una de nuestras manos y extenderlo por ambas palmas con un gesto de suave fricción.
Luego aplicamos el champú en las raíces del cabello. Destacar que las personas que exhibimos un pelo largo, más aún si es rizado, frotaremos en la base y no desde la zona media del pelo hacia las puntas, ya que esta parte se irá limpiando según vaya cayendo la espuma al usar nuestras manos.
Y algo que siempre se nos suele olvidar es el masaje del cuero cabelludo antes de aclarar.
Es fundamental tomarnos cierto tiempo para realizarlo bien: cinco minutos con la yema de los dedos, activando la piel, a la vez que sus vasos sanguíneos. Realizaremos leves y continuos movimientos circulares.
Para terminar nos aclararemos todo el cuero cabelludo y el pelo, sea corto o largo, liso o rizado.
Tenemos que fijarnos en que no queden restos de los productos utilizados. Conseguiremos así un mayor volumen que lucirá mejor si concluimos el aclarado con un chorro abundante de agua fría para realzar el brillo del cabello y, de paso, de nuestra cara.
2.- Después de lavar el pelo se seca con una toalla, una buena costumbre que puede completarse con el secado al aire natural o a la temperatura templada de un secador alejado suficientemente del cabello, para no calentar o quemar el tallo, favoreciendo la salud de un pelo frágil.
3.- Nuestra alimentación será equilibrada, como es la dieta mediterránea. Debe incluir zinc, hierro, biotina o derivados de la vitamina B, que son fundamentales para el crecimiento y el desarrollo de un pelo fuerte, sano y bonito.
4.- Descansar y dormir correctamente, mejor a plena oscuridad y sin ruidos, ya que incide directamente en la salud de nuestra melena.
Y para finalizar este informativo, nos despedimos con el CONSEJO IMEMA:
"Acude a tu dermatólog@ de confianza para que este especialista te recomiende y prescriba el tratamiento de melatonina más adecuado. Nada bueno conlleva la automedicación".
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