La Octava sinfonía de Bruckner, a veces es llamada, como la Sinfonía del Destino por analogía con la Quinta de Beethoven. Porque si Beethoven está lleno del Hombre que, sobre un mundo épico afirma finalmente su victoria, Bruckner está lleno de Dios. Bruckner tiene por misión revelar la verdad divina y lucha por esta revelación. Es pues esta lucha, y no un destino, lo que expresa en la Octava sinfonía.
Música del vídeo: Improvisaciones mías del momento XD y por último el comienzo del súper adagio en formato midi.
Os recomiendo que escuchéis la dirección de Sergiu Celibidache.