Me ha costado pasar (1 vuelta) el juego, que dicho sea de paso "roba que pa qué". En más de una y dos y tres ocasiones salen disparos de la nada sin dar tiempo alguno a reaccionar, haciéndote perder una vida y la progresión de una forma bastante injusta, aún así el juego es divertido, simple, pero entretenido. Es el primer juego que acabo con mi flamante Arrowpad de Daniel Padilla, un imprescindible para salvaguardar los cursores de tus MSX, solido, preciso y precioso.