Una vuelta al malogrado Green Beret de Konami (UK), este juego pasó a la historia como el patito feo de Konami, un encargo que salió rana y se llevó por delante el ya publicitado Jail Break. Y es que el juego tiene severos problemas de control y jugabilidad, unos gráficos mediocres, música, por llamarla de alguna manera, pobre y repetitiva, en fin, un desastre que fue carta de presentación y despedida de la que habría podido ser la delegación de software de Konami en Europa, una lástima, no supieron programar un título decente para el ordenador de la norma japonesa y sirvieron un producto de más que dudosa calidad cerrándose así las puertas a lo que podría haber sido una fructífera relación.
Aún y así, este Green Beret con sus (pocas) luces y sus (muchas) sombras sirvió para dar momentos de diversión a los que pudimos jugarlo en la época. Lo acabé (1 loop) vía Gamemaster (prestado) y ahora, más de tres décadas después de nuevo una vuelta al juego ArrowPad mediante, menos mal que ahora tenemos el SAK, pero eso ya será para la semana que viene.